
El Clima, el Banco Mundial y FMI
Es increíble, hace unos días intentábamos planear una salida a la nieve, pero con éste tiempo primaveral, es imposible, ¡no hay nieve!, después de pasar calor en febrero, y ver las consecuencias del Katrina, creo que debemos pararnos y pensar por un momento que es lo que está sucediendo.
Se está produciendo, sin duda, y a pasos agigantados un cambio climático, cuestionémonos si éste sistema capitalista productivista, no es estructuralmente generador de daños medioambientales y de desigualdades galopantes.
A finales de octubre de 2006, Nicholas Stern, consejero económico del gobierno británico envió al Primer Ministro Tony Blair un informe de 500 páginas sobre los efectos del cambio climático en curso y los medios para combatirlo.
En su informe, Nicholas Stern afirma: "El cambio climático va a deteriorar las condiciones elementales de vida de la población de todo el planeta -acceso al agua, producción de alimentos, salud y medio ambiente”. De manera implícita, el diagnóstico contenido en el informe constituye una condena de las políticas aplicadas por el FMI y el Banco Mundial, del que Nicholas Stern fue economista jefe.
Es claro, que para los defensores del sistema capitalista, éste problema les ha sido indiferentes durante decenios, en todo momento han negado tal vinculación, en numerosos discursos de Anne Krueger, economista jefe del Banco Mundial durante el mandato de Ronald Reagan y, más tarde número dos del FMI desde el 2000 a 2006, aportan la prueba. El 18 de junio de 2003 con ocasión del 7º Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Anne Krueger declaraba: "Tomemos esta inquietud inmemorial de que un crecimiento rápido va a agotar los recursos de combustible y que si ello se produce, el crecimiento tendrá una parada neta. Las reservas de petróleo son más importantes hoy que en 1950. En esa época, se estimaba que las reservas mundiales de petróleo se agotarían en 1970. El pronóstico no se cumplió. Hoy, las reservas conocidas pueden durar 40 años con la tasa actual de consumo. No hay duda que cuando lleguemos a 2040, la investigación y el desarrollo habrán tenido nuevos avances en la producción y la utilización de la energía".
Esta afirmación está en contradicción con todos los resultados de investigaciones sobre las reservas de petróleo. Desde el comienzo de los años '90, el volumen de nuevos yacimientos es inferior a la progresión del consumo.
¿Por qué no entienden que se pueden apostar por políticas verdes, y continuar con un crecimiento económico importante?
Sólo cabe actuar de distinta forma, el informe de Nicholas Stern explica que: “el mercado de la protección del medio ambiente va a ofrecer un nuevo nicho de mercado al sector privado para obtener beneficios” pero siendo un poco retorcidos, puede ser que lo que suceda, no es que se invierta en políticas verdes, y se potencie la economía verde (tema que otro día explicaré con detalle en mi blog), es posible que los países más pobres, acaben vendiendo a los ricos, para que continúen contaminando y estos con los beneficios de la venta, reparen sus daños.
Entonces, llegado a éste punto, que conclusión podemos extraer:
• El cambio climático es el fracaso más grande del mercado que el mundo haya conocido e interactúa con las otras imperfecciones del mercado
• Todos los países serán afectados. Los más vulnerables -los países y poblaciones más pobres- sufrirán más y más temprano, aunque hayan contribuido mucho menos al cambio climático.
Y en resumidas cuentas, los defensores del sistema capitalista, después de aceptar y tomar conciencia del cambio climático, no quieren hacer creer que el sistema está en condiciones de aportar solución al sistema, y creo yo, que lo único que van a conseguir es la perpetuación.
Se está produciendo, sin duda, y a pasos agigantados un cambio climático, cuestionémonos si éste sistema capitalista productivista, no es estructuralmente generador de daños medioambientales y de desigualdades galopantes.
A finales de octubre de 2006, Nicholas Stern, consejero económico del gobierno británico envió al Primer Ministro Tony Blair un informe de 500 páginas sobre los efectos del cambio climático en curso y los medios para combatirlo.
En su informe, Nicholas Stern afirma: "El cambio climático va a deteriorar las condiciones elementales de vida de la población de todo el planeta -acceso al agua, producción de alimentos, salud y medio ambiente”. De manera implícita, el diagnóstico contenido en el informe constituye una condena de las políticas aplicadas por el FMI y el Banco Mundial, del que Nicholas Stern fue economista jefe.
Es claro, que para los defensores del sistema capitalista, éste problema les ha sido indiferentes durante decenios, en todo momento han negado tal vinculación, en numerosos discursos de Anne Krueger, economista jefe del Banco Mundial durante el mandato de Ronald Reagan y, más tarde número dos del FMI desde el 2000 a 2006, aportan la prueba. El 18 de junio de 2003 con ocasión del 7º Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Anne Krueger declaraba: "Tomemos esta inquietud inmemorial de que un crecimiento rápido va a agotar los recursos de combustible y que si ello se produce, el crecimiento tendrá una parada neta. Las reservas de petróleo son más importantes hoy que en 1950. En esa época, se estimaba que las reservas mundiales de petróleo se agotarían en 1970. El pronóstico no se cumplió. Hoy, las reservas conocidas pueden durar 40 años con la tasa actual de consumo. No hay duda que cuando lleguemos a 2040, la investigación y el desarrollo habrán tenido nuevos avances en la producción y la utilización de la energía".
Esta afirmación está en contradicción con todos los resultados de investigaciones sobre las reservas de petróleo. Desde el comienzo de los años '90, el volumen de nuevos yacimientos es inferior a la progresión del consumo.
¿Por qué no entienden que se pueden apostar por políticas verdes, y continuar con un crecimiento económico importante?
Sólo cabe actuar de distinta forma, el informe de Nicholas Stern explica que: “el mercado de la protección del medio ambiente va a ofrecer un nuevo nicho de mercado al sector privado para obtener beneficios” pero siendo un poco retorcidos, puede ser que lo que suceda, no es que se invierta en políticas verdes, y se potencie la economía verde (tema que otro día explicaré con detalle en mi blog), es posible que los países más pobres, acaben vendiendo a los ricos, para que continúen contaminando y estos con los beneficios de la venta, reparen sus daños.
Entonces, llegado a éste punto, que conclusión podemos extraer:
• El cambio climático es el fracaso más grande del mercado que el mundo haya conocido e interactúa con las otras imperfecciones del mercado
• Todos los países serán afectados. Los más vulnerables -los países y poblaciones más pobres- sufrirán más y más temprano, aunque hayan contribuido mucho menos al cambio climático.
Y en resumidas cuentas, los defensores del sistema capitalista, después de aceptar y tomar conciencia del cambio climático, no quieren hacer creer que el sistema está en condiciones de aportar solución al sistema, y creo yo, que lo único que van a conseguir es la perpetuación.
